En abril de 2026, uUconcluyó que combinar bitcoin (BTC) y oro dentro de un mismo portafolio mejora la eficiencia de los retornos sin incrementar el nivel de riesgo, en comparación con estructuras tradicionales como la cartera 60/40.
El análisis fue posteriormente recogido por medios como CNBC y otros informes del sector financiero, y se enmarca en la revisión de cómo los activos alternativos están modificando la construcción de carteras en un contexto de mayor volatilidad macroeconómica y cambios en la correlación entre mercados.
El documento señala que la creciente adopción de fondos cotizados (ETF) de bitcoin al contado ha contribuido a que el activo digital muestre un comportamiento más cercano al de instrumentos de riesgo tradicionales, reduciendo parcialmente su narrativa como cobertura independiente. Este cambio obliga a replantear su rol dentro de la asignación de activos junto al oro.
Según el analista de Citi, Alex Saunders, una asignación del 5% al oro mejora de forma medible la eficiencia de una cartera. Sin embargo, dividir esa exposición entre oro y bitcoin genera resultados superiores en distintos escenarios de mercado, especialmente frente a modelos tradicionales de inversión.

