Los inversionistas se cuestionan sobre aumentar o no la exposición a criptomonedas en este segundo trimestre, en un contexto marcado la volatilidad y los choques macroeconómicos por la guerra en Medio Oriente.
Analistas consultados por Bloomberg Línea ven viable evaluar el aumento de la exposición a criptomonedas en este trimestre, pero de manera disciplinada.
Sugieren evitar la sobreexposición a proyectos de menor calidad y mantener una visión de largo plazo alineada con el ciclo de liquidez global, la mejora en el sentimiento de mercado y un entorno regulatorio que empieza a jugar a favor del desarrollo del sector.
“De cara al segundo trimestre, vemos una probabilidad interesante de aumentar la exposición a criptomonedas dentro del portafolio, pero bajo un enfoque muy claro: priorizar calidad, liquidez y horizonte de largo plazo”, dijo a Bloomberg Línea Paula Chaves, analista de mercados de Greyhound Trading.
El mercado de criptomonedas mostró resiliencia en marzo pese a la tensión geopolítica entre Estados Unidos e Irán, al crecer un 1,8% y alcanzar los US$2,39 billones en capitalización total del mercado.
El mercado se vio impulsado por avances de bitcoin y ethereum y por cuatro semanas seguidas de entradas en los ETF de BTC al contado, según información del exchange de criptomonedas Binance.
Binance Research indicó en un reciente informe que bitcoin y ethereum demostraron “una resiliencia parcial” frente a la aversión al riesgo en un contexto de debilidad generalizada del mercado, avanzando un 1,51% y 6,27%, respectivamente en marzo.
Asimismo, el índice Fear & Greed salió del territorio de miedo extremo por primera vez en dos meses, cerrando en 29, lo que sería señal de una mejora gradual en el ánimo del mercado.
“La demanda institucional, a través de ETF, tesorerías corporativas y tenedores de largo plazo, está funcionando como amortiguador estructural”, comentó a este medio Daniel Acosta, gerente general de Binance para Colombia y Norte de América Latina. “El segundo trimestre dependerá de tres variables: la normalización de las tensiones geopolíticas, las condiciones de liquidez global, y si la Reserva Federal ajusta o no su señal de solo un recorte este año”.
La analista Paula Chaves manifestó que, a pesar de los episodios recientes de tensión geopolítica, el mercado ha comenzado a mostrar señales de “mayor estabilidad, lo que ha permitido una recuperación en la confianza de los inversionistas”.
Explica que esto se refleja no solo en la capitalización del mercado cripto, sino también en “el buen comportamiento general de los activos financieros. En este entorno, considera que las criptomonedas vuelven a posicionarse como un activo complementario dentro de portafolios diversificados.
Adicionalmente, hay un factor estructural que empieza a ganar relevancia: una mayor claridad regulatoria y un enfoque más constructivo por parte de Estados Unidos hacia los criptoactivos.
Esto, sumado a la participación creciente de grandes fondos e instituciones financieras, sugiere que el mercado podría entrar en una etapa más madura, con reglas de juego más definidas.
Según Chaves, de consolidarse esta tendencia, podría verse un desarrollo más ordenado y sostenido del ecosistema en los próximos años, lo que refuerza la tesis de inversión.

